miércoles, 10 de julio de 2013

LA HUMILDAD.




HUMILDAD 


Reconocer nuestras debilidades, cualidades y capacidades y aprovecharlas para 
obrar en bien de los demás, sin decirlo.  
El valor de la humildad ayuda a las personas a contener la necesidad de decir o 
hacer gala de sus virtudes a los demás. Una personas que vive la humildad hace 
el esfuerzo de escuchar y de aceptar a todos. Cuando más aceptamos, más se 
obtendrá el cariño y reconocimiento, porque una palabra dicha con humildad tiene 
el significado de mil palabras agradables. 
Humildad es aceptar las cualidades con las que nacemos o desarrollamos, desde 
el cuerpo hasta las posesiones más preciadas. Por tanto, debemos utilizar estos 
recursos de forma valiente y benevolente. Ser humilde es dejar hacer y dejar ser, 
si aprendemos a eliminar la arrogancia, reconocemos las capacidades físicas, 
intelectuales y emocionales de los demás. Por tanto, el signo de la grandeza es la 
humildad. La humildad permite a la persona ser digna de confianza, flexible y 
adaptable.


 En la medida en que somos humildes, adquirimos grandeza en el 
corazón de los demás. 
El éxito en el servicio a los demás proviene de la humildad; cuanto más humildes, 
mayores logros obtendremos. No puede haber beneficio para el mundo sin la 
humildad. Una persona humilde puede adaptarse a todos los ambientes, por 
negativos que éstos sean; nunca dirán “no era mi intención decirlo”, según la 
actitud, las palabras reflejarán eso, entonces debemos cuidar nuestras palabras 
para no lastimar sin desearlo. Cuando expresemos una opinión debemos hacerlo 
con el corazón y mente abierta para aceptar las particularidades, la fortaleza y la 
sensibilidad de uno mismo y de los demás.



Para ser humildes, necesitamos ser realistas, conocernos a nosotros mismos tal 
como somos. Únicamente así podremos aprovechar todo lo que poseemos para 
obrar el bien. Siempre encontramos cosas en nuestra propia persona que no nos 
gustan, capacidades que no estamos aprovechando o cualidades que no estamos 
desarrollando. Lo importante es aceptar la situación e intentar luchar por 
superarse día a día. 
™ Cómo podemos desarrollar la humildad
Lo podemos lograr si... 
ƒ Aprendemos a aceptar las capacidades de los demás. 
ƒ Reconocemos la propia realidad, sin caer en la arrogancia. 
ƒ Somos sencillos, sinceros y veraces.